El ruido exterior —tráfico, construcción, vecindario— es uno de los motivos más frecuentes por los que nuestros clientes deciden cambiar sus ventanas. Sin embargo, no cualquier termopanel resuelve el problema: la aislación acústica depende de variables específicas que van más allá de tener 'doble vidrio'.
La variable más determinante es la asimetría de espesores. Un termopanel con dos vidrios de igual espesor (por ejemplo 4/12/4) reduce el ruido, pero un vidrio laminado acústico con espesores distintos entre las láminas rompe la resonancia coincidente entre ambos paños, logrando una atenuación significativamente mayor para el mismo rango de frecuencias.
El segundo factor es la hermeticidad del sistema completo, no solo el vidrio. Un vidrio acústico instalado en un marco con sellos de baja calidad o mal ajustado pierde gran parte de su rendimiento, porque el sonido encuentra el camino de menor resistencia a través de filtraciones de aire. Por eso los sistemas abatibles con cierre perimetral multipunto suelen superar a las correderas en aislación acústica, incluso con el mismo vidrio.
El tercer factor es el ancho de la cámara de aire: cámaras más anchas generalmente mejoran la aislación acústica en frecuencias bajas, aunque el retorno no es lineal y depende del laminado seleccionado.
Si el ruido es tu principal preocupación, cuéntanoslo en la cotización: podemos recomendar la combinación específica de vidrio laminado acústico y sistema de apertura que mejor resuelve tu caso, en vez de ofrecer una solución genérica.